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La
Ciudad de Chetumal es relativamente joven. Fue
fundada hace poco más de un siglo antes había
casas de madera estilo inglés por la influencia
británica de Belice muy distintas de la región.
Después viene el auge comercial de la ciudad,
pues era una zona libre y vendían importaciones
a buen precio. Gracias a esta riqueza se convierte en
la sede del gobierno estatal. Posteriormente buscan
la manera de darle otro carácter, que no fuera
el ya decadente comercial, y toman el lugar como entrada
al mundo maya. En la historia local está registrada
la participación de hombres que son grandes comerciantes
que intervinieron en muchas luchas civiles en defensa
de terruño. Los caprichos de la naturaleza, la
lejanía y la incomunicación pueden considerarse
como escollos que hacen lento el desarrollo de Chetumal,
pero la voluntad de sus habitantes que se enraízan
con profundo cariño haciendo suyo este terruño
logran ir superando una ciudad vislumbrando un futuro
halagüeño; los dedicados al comercio tienen
decidida participación para el despunte de Chetumal;
no los animó en aquél entonces la ambición
de riqueza, si no se inspiraron en forjar una ciudad
con futuro para heredarsela a sus descendientes.
En
el municipio de Othón P. Blanco los primeros
ocupantes de la región fueron los mayas. Se sabe
que los mayas itzáes, que penetraron a la península
al decaer la civilización Clásica maya
(320 a 987 d. C.), dominaron Bacalar y Chetumal
hacia el año 950. Durante esa época existió
la Confederación de Mayapán; tras la caída
de ésta en 1194, comienza el llamado periodo
de Mayapán. La tribu de los putunes dominó
la región de Bacalar y Chetumal. En la época
de la llegada de los conquistadores españoles
al actual territorio de Quintana Roo, éste se
hallaba fragmentado en cacicazgos, Uaymil (cuyo punto
más importante era Bakhalal) y Chactemal que
se extendía desde la actual población
de Bacalar hasta New River, en Belice, los caciques
de Chactemal dominaban a los de Uaymil. Francisco de
Montejo encomendó a Alonso Dávila la conquista
de Chactemal. Dávila comenzó la empresa
en 1531 pero no tuvo éxito, para 1544 cayó
Chactemal en manos de Pacheco, quien también
fue encomendado en 1543, por Montejo para tal empresa.
En el período colonial, Bacalar fue una de las
poblaciones más importantes de la península.
Durante el siglo XVIII fue fortificada para defenderla
de los corsarios que dominaban toda la costa oriental
de Quintana Roo y se podía defender de los cortadores
de palo de tinte. En 1847 estalló en la región
la Guerra de Castas, y en 1849 los yucatecos recuperan
Bacalar, pero en 1858 vuelve a caer en mano de los mayas.
Durante la rebelión existió un importante
comercio de los mayas con Belice con el intercambio
de maderas preciosas y palo de tinte con armas, además
que la lejanía de las autoridades mexicanas en
esta zona permitía una influencia cada vez mayor
de los ingleses con el riesgo de una invasión
y la pérdida de territorio nacional. En enero
de 1898 llegó a la actual Bahía de
Chetumal el almirante Othón P. Blanco, comisionado
por el Gobierno de México para asegurar la frontera.
Con tal fin, funda en ese mismo año, una ciudad
a la que da el nombre de Payo Obispo, en honor de Fray
Payo Enríquez, obispo de Guatemala quien fuera
posteriormente virrey de la Nueva España, que
en la época Colonial había realizado una
visita por esta región. En 1915, Payo Obispo,
se convirtió en la capital del territorio. Entre
1931 y 1935, la ciudad decayó a consecuencia
de la división del territorio con las entidades
vecinas, decretado por el Gobierno federal; pero al
reconstituirse éste, la localidad reanuda su
crecimiento, instalándose allí los poderes
del gobierno. En 1936 el nombre de Payo Obispo se sustituye
por el de Chetumal. A partir de 1947 la Delegación
de Payo Obispo, pasa a ser Othón P. Blanco.
Escudo del Estado
Es
un escudo moderno, con figura cimera de sol naciente
con ocho haces de rayos en oro que simbolizan los municipios
del Estado. En el cuarto diestro superior, el caracol
estilizado en oro y estrella de cinco puntas en plata
(blanco). En la parte inferior, en punta tres triángulos
estables sobre glifo maya del viento en verde esmeralda.
Bordean el emblema, cuarteles y cantones en franjas
sable (negro). El actual escudo fue aprobado por el
Congreso Local el 1º de enero de 1994.
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